jueves, 8 de septiembre de 2022

Cartas del Monte Fuji - Stickers

Querida Tsuru

Autodenominarse guerrero por afrontar consecuencias de malas decisiones es un disparate. Los pequeños videos de vidas cautivadoras enfocadas solamente en la exageración mundana son la influencia vigente para alinear las mentes juveniles. El complejo de inferioridad se incrementó por completo mediante el dominio de la tecnología. Todos los medios necesarios están disponibles para esconder nuestros miedos ahora.

Se dicen las cosas de forma indirecta y necesitan todo un espectáculo audiovisual que atraiga reacciones. Siempre desde la comodidad de lo remoto y de un engreimiento sin reparo. El mundo espera la destrucción de la humanidad como alternativa coherente a mi parecer. El egoísmo no confronta la realidad con sus premisas y los hechos facticos son escondidos detrás del gran imperio de los divulgadores. 

La información inexacta y los placeres inmediatos nos empujan a decidir sin conciencia, se cierra así el círculo necesario para limitarnos. Las redes sociales construyen seres humanos descartables que consagran sus vidas al entretenimiento más básico. Siempre es mejor tener miedo y transmitirlo que salir. Las niñas piensan que sus cuerpos son herramientas de atención y practican con los manuales que encuentran en línea.

Los medios refuerzan todos esos mensajes por repetición para que ocurra dentro de una lógica completamente programada. Ya no se expresan los sentimientos si hay stickers que ahorren la verbalización. La sensación de pertenencia ha pasado de moda y todos quieren ser diferentes y únicos, la extravagancia pesa más que los modales. La oscuridad se ha hecho responsable de la educación con el consentimiento de sus progenitores y la complicidad de los mandatarios.

No puedo soportarlo, no quiero ver a mis nietos perdidos en ese espacio irreal actuando como idiotas imitando alguna tendencia nueva. Ya estoy muy viejo para cambiar y dejar de valorar la vida como la conocí contigo, de tu mano Tsuru. Solo nos importaba estar lejos de nuestros padres y poder alcanzar la puesta de sol para besarnos, siempre quise estar contigo cada día desde que te fuiste. Seguí adelante pero ya estoy cansado y deseo estar de nuevo contigo, porque solo contigo encontraba paz. Te veo pronto amor mío.

 

Tu amado esposo

 

Susumu



miércoles, 7 de septiembre de 2022

Gatita

El día de mi boda conversé con mi suegra ya avanzado de copas; ella también se encontraba extasiada por el champagne y sonreía gustosa tras cada sorbo. Me confesó con total soltura que todas sus hijas eran neuróticas como ella, que los problemas  no resueltos con los padres transmutan en la mente como fantasmas y se encargan de atormentar cada paso. Ya había recibido  en algunas oportunidades alguna amenaza o injuria de su parte, presa de la ira por la irresponsabilidad de su hija conmigo. No me sorprendió y asentí sonriendo.

Los patrones de conducta son heredados y reforzados por la convivencia; es en la construcción de esquemas mentales defectuosos e improvisados que queda todo el estilo del progenitor, se repiten los errores obedeciendo mensajes negativos ancestrales. Ya sabía que había algo malo con mi esposa antes de casarme pero no pensé que la aclaración de la madre tendría una relevancia tan grande pocos años después de la ceremonia. Lo tome como una metáfora muy elegante de las peleas cotidianas.

Durante el primer año la vida conyugal tenía el sentido de hacer el amor; cumplir con la rutina laboral y de abastecimiento para llegar al lecho y consumar el acto. No sentía que cometía abuso aunque algunas veces utilice la fuerza como afrodisiaco sometiendo y estimulando a la vez. Siempre practique el juego del verdugo cumpliendo así mis objetivos de darle ambos caminos; la perversión y el amor de la misma fuente, manejado todo con dulce comprensión y férrea disciplina.

Las prácticas fueron cada vez más exigentes y prometimos no limitar esas sensaciones ni romper nuestro lazo matrimonial. Nadie se iría con nadie, eso estaba claro. Ella sugirió la presencia de un collar que su mama le había dado, algo que me pareció inofensivo así que accedí sin ningún reparo a que lo llevara cuando tuviésemos nuestros encuentros. Nunca confirme en que momento comenzó a funcionar pues me negaba a conectar la evidencia y solo disfrutaba de la exuberancia floreciente.

Se volvió entonces una sensación de no poder contener el placer y desbordarse alimentando su ego con el mismo juego que conocía, solo habían cambiado los roles. Las cosas habían comenzado de forma muy emocionante pero poco a poco las largas jornadas amorosas dejaban un agotamiento evidente por lo que empecé a recibir ayudas de suplementos y comidas que me preparaba mi esposa, muchas con una apariencia ordinaria que no hacían levantar ninguna sospecha.

Siempre pensé que todo en mi casa funcionaban de forma armoniosa y que estábamos bien con Dios pero se mantenía un ambiente de continua tensión hasta el momento en que nuevamente concretábamos el acto sexual. El desparpajo y las ansias generadas por una sensación de dominio sobre el otro hacían que las palabras más incisivas aparezcan desafiantes e insolentes a modo de combustible destructivo para un sexo cada mes más vehemente.

Reconozco haberle pegado y disfrutado al ver su respuesta, su sonrisa malévola reclamando un castigo más severo mientras mantenía mis envestidas. He gozado alimentando esa bestia caustica en la que se transformaba y que me pedía traspasar los límites de mi ética. Los insultos y las burlas no se detuvieron sino que se agudizaron atacando mi honor y mi autoestima. Ya no era un juego sino que había surgido una necesidad de lastimarme psicológicamente para tener un sexo más violento, casi criminal.

Una de las cosas adicionales que me hicieron sospechar fueron algunos objetos que encontré bajo la cama. Unos santos, un cuchillo, cigarros, ron… Sabía que no tomaba ni fumaba. Solo había visto en películas lo que estaba ocurriendo en mi propia casa. El mal carácter de mi mujer y su visión tan apocalíptica no se debía únicamente a esos problemas sin resolver sino también a una influencia pagana y a una activa participación en los protocolos correspondientes de sus prácticas.

Cuando me di cuenta del hecho de que alguna especie de ritual o de celebración estaba ocurriendo, confronté a mi esposa con autoridad y firmeza sin embargo no sabría cómo explicar lo que me ocurrió o el tipo de amenaza que recibí ante ello. Incluso el medio usado es algo que en la visión natural y lógica de las cosas no ocurre, los sueños no son más que representaciones de nuestra vida consciente no vehículos de mensajes o de presencias siniestras. Es difícil no volverse loco.

Es más difícil en donde me encuentro, sin alguna otra vida que no sea la mía. Sin tiempo ni espacio. La puerta de salida es una entrada cuando uno la cruza, como si la misma casa estuviese conectada a su saliente. No puedo evitar disculparme conmigo mismo a veces por no cumplir el capricho de una mujer intensa, estuviese libre y fuera de esta casa que se convirtió en mi arcano, casa que es la mía; donde yo me acostaba con ella y donde ansiaba llegar después del trabajo.

Donde tuve momentos de ternura y pude descansar con alguien, donde había una mujer que me atendía. Extraño mucho eso ahora que estoy solo sin los días y las noches ¿Habrá sido todo un juego egoísta lleno de sadomasoquismo o en verdad quería que la mate? ¿Era ese el desenlace de un extraño ritual que se estaba llevando a cabo o era yo el que iba a ser sacrificado? Tengo mucho tiempo para pensarlo mientras bebo mi café. Al menos tuvo esa consideración... Gracias Gatita. 



miércoles, 15 de junio de 2022

Hapiness (1998) Todd Solondz

 “…cause i'm champagne, and you're shit. Until the day you die, you, not me, will always be shit”.

Entiendo el dolor de la primera escena. También he estado sentado con una mujer que tenía como  única intención manifestar una ruptura entre nosotros después de una corta temporada de romance y complicidad. Era irónico que la escena se mostraba muy exagerada pero a la vez realista. Es difícil actuar de forma certera mientras estás siendo rechazado. La experiencia nos advierte cuando una relación está yendo a la deriva y no tiene ninguna esperanza pero igual mucha gente se enamora, mucha gente toma malas decisiones y no logra adaptarse. Son varias personas las que se encuentran en situaciones difíciles o de transición y cometerán muchas cosas desagradables; nadie en la actualidad está preparado para ver lo cotidiano expuesto con ese cinismo  tan normal del destino.  Dos personas gordas bailan en un bar disfrutando de la compañía y del calor del otro, es en ese instante en que la felicidad puede tocarse, sentirse, se vuelve algo real y no solo un anhelo. Es por eso que es tan pasajera porque no es propia de la vida ni de sus rutinas. La escena de amor es espontánea y tradicional, es algo que rompe la calma y que produce un impacto casi mágico que no lograra apaciguarse hasta que logre ser, la calma con la que se narra reduce algo perverso a neutral. Un padre logra amar a sus hijos a pesar de ser un monstruo, una canción mala es compuesta por una cantante mala que trabaja en un call center sin dirección en la vida, una escritora frívola desprecia a alguien que la adora a escondidas, un matrimonio que ha fracasado mantiene las apariencias, un hombre muere solo en casa y nadie le acuerda en el trabajo, las cosas son difíciles cuando te quedas soltera de vieja…La felicidad es fugaz para todos, siempre hay que aprovecharla.



domingo, 29 de mayo de 2022

Cartas del Monte Fuji - Para siempre

Querida Yusuke

Prometí quererte el día que nos casamos y para mí las promesas son para siempre. Cuando me dijeron que te ibas a poner mal, que las cosas no parecían favorables a futuro, pues me asusté mucho. Tú casi siempre has sido quien controla la casa, mi vida y la de los chicos. Nunca pude lidiar con esa responsabilidad a pesar de haber tenido un equipo de trabajo espectacular que me ayudo en tantos proyectos que ahora otra gente puede apreciar. He tenido una vida feliz contigo, gracias por mis hijos, por los perros que tuvimos, por preparme un café en el momento exacto sin que yo te lo tenga que pedir, por haber seguido besándome y tocándome a pesar que me puse viejo y mi piel cambio. Gracias también por respetarme y por gritarme cuando me lo he merecido. Ahora que Dios quiso que vayas a su lado yo no quiero romper mi promesa, nunca lo he hecho y he venido al hospital todos los días desde que te internaron. Hoy te traje una Bromelia para que te haga compañía pero ahora que te adelantaste prefiero que nos la haga a los dos. Ya arregle eso no te preocupes. Estoy emocionado porque voy a poder verte de nuevo cuando cruce. Te extraño mucho y no he podido soportar ni una día sin llorar, espero que ahora que lo sepas no te sientas culpable de nada. Ya los chicos son padres y nosotros abuelos, ya se saben cuidar solos y sabrán que hacer. Igual les he dejado un dinerito que estoy seguro es lo que te hubiese gustado que haga. Te veo pronto amor, espérame.

Tu esposo Aki








miércoles, 6 de abril de 2022

Cartas del Monte Fuji - SugarDaddy


Mi amada Umiko

Nunca me mostraste tu celular aunque prodigabas transparencia y lo fácil que sería para ti entregármelo para poder confirmar tu virtud, nunca paso. Pero si tuviste el descaro de citarte con alguien delante mío o de contarme que saldrías con otras personas a quienes encontrabas mejores cualidades que las mías. Me dijiste que lo harías pensando en mí para terminar de sentir los sentimientos que quedaban. El amor siempre tuvo ese grado de maldad tan siniestro contigo.

Tus matices entre el cariño y la agresión cada vez eran menos nítidos. No solo esperabas que te siguiera la corriente en tu visión superficial y derrotista de la existencia sino que mis comentarios eran todos tomados con indignación. La negación de una perspectiva distinta y el repudio al interlocutor, argumentando con la  libertad y la aceptación del otro como muestra de amor, de balance y de madurez era todo obra del egoísmo.

Me di cuenta hace mucho tiempo que mi presencia en tu vida es similar a la de un juguete con un niño. Sigo el capricho constante de tu bipolaridad, es algo que siempre oscila como un péndulo sin calibrar que fácilmente rebasa los límites de lo permitido. No es comprensible que las acciones que disfrutas cometer con perfidia sean luego olvidadas y justificadas con una disculpa hipócrita, dinámica que repites constantemente.

Dijiste que no podías verme por tus responsabilidades y al día siguiente saliste como si nada a beber nuevamente, conociste nuevos varones con quienes compararme. Yo solo pedí un poco de cariño Umiko pero recibí nuevamente una mentira disfrazada de excusa que se derrumbó cuando me contaste sin ningún reparo que habías salido lejos de casa a beber con chicos conocidos y por conocer. Mis deseos no tienen ninguna prioridad ni tampoco el respeto que me merezco.

Perdona Umiko, se libre que tu vida apenas empieza y el inmenso amor que te tengo no tendrá ninguna relevancia pronto. Como me has demostrado, llorar es algo tan fácil de fingir espero que no exageres y pronto estés divirtiéndote. Agradezco mucho el corto tiempo que te diste para quererme y recordarme siempre mis defectos. Aprovecha el tiempo y arriésgate a  perder, quizás tu vida culmine sin que lo hayas experimentado pero espero puedas aprender.

Me despido guardando tu sonrisa para toda la eternidad

con Amor Kenzo



jueves, 24 de marzo de 2022

La Caída

Recibí una contusión en la cabeza y he activado una zona diferente a la que usualmente recurro para resolver mis problemas cotidianos. Fue una caída tonta en bicicleta por no prestar atención y distraerme atendiendo una publicidad en el camino. Perdí el equilibrio y la bicicleta hizo una cabriola que termino con la llanta golpeándome y la campana destrozada. Recogí los pedazos de metal y plástico y le respondí a una señora que se preocupó por mi estado. El rompemuelle traicionero yacía inexpresivo y firme en su consistencia a esas horas de la tarde.

El tiempo en el que ocurrió esa caída fue lamentable, las cosas no andaban bien y la resolución de problemas estaba a cargo del lado más primitivo de mi mente. La sabiduría otorgada por los años de evolución y el desarrollo de toda una red neural de conocimientos y aptitudes heredadas era ignorada. Atendía las demandas con las peores decisiones de mi repertorio y parecía haberse instaurado una racha de desatinos. Como en un partido de futbol mediocre; todo era un caos.

La ira era la respuesta y actitud adoptada para no atender el verdadero fenómeno al que me enfrentaba que era el de mi envejecimiento. Aceptar que nuestros recuerdos van hacia un charco de vacío profundo y oscuro mientras todas las cosas se deterioran lentamente no estaba en mis consideraciones. Todo ocurre sin ninguna nostalgia o emoción humana, es lo natural; como un manantial que se llevaría cualquier sufrida canción de amor o carta de venganza con la misma indiferencia. El agua y la sangre fluyen, siempre fluirán.  

Entonces a esas alturas traté de no perecer y de ser agradecido. Era cierto lo que algunas personas decían de mi indolencia y de la falta de misericordia, lamento no haber aceptado que lo había aprendido y que no lograba salir de mi zafiedad más que nada por una férrea convicción. Nunca entendí el valor del dinero y esperaba del lado afectivo la misma abundancia. Aprendí mucho después a diferenciar los tipos de amor por varias aporías personales, después de haber guardado un gran rencor.

…El ajedrez no lo es todo, quisiera enamorarme y saber que se siente besar a una muchacha. Dejar los viajes y las competencias... Solo deseo contemplar una partida con alguien que no sean mis padres. Extraño tanto el caminar con mi perro y ser como los otros chicos…Pensaba eso cuando era un niño sin entender la suerte que tenia de no haber crecido en un lugar donde mis habilidades hubiesen pasado desapercibidas. De haber sido bendecido y que las privaciones pueriles correspondan a una vida llena de logros y reconocimientos.

Recordaba con nostalgia aquella normalidad de no competir, de no sentirme presionado por distintos motivos sociales e incluso políticos que tengan que ver con mis victorias. El mundo no representaba en ese momento lo que ahora sino más bien un gran espacio por recorrer junto a mi perro Ivo. Ninguno de los dos teníamos consciencia de algún proyecto de vida o de alguna meta por alcanzar. Solamente caminábamos por la nieve explorando el lugar. Nunca se vuelve a los momentos de felicidad del pasado pero ayuda recordar que existieron.

Adoraba los bufets y las grandes cenas que la FIDE hacía para nosotros. Un gran número de veces como hace unos días he tenido una mala noche por la mezcla exorbitante de comida, cocteles y prolijos postres que terminaron sin ninguna distinción en el inodoro después de varias arcadas. Las decisiones más triviales no habían sido tomadas en serio y ya había sentido en el fondo de mi algo de resentimiento mermado.

Un impulso irrefrenable de ponerme histérico y de gritar blasfemias, perjuicios sin distinción, despertó en mí. El desconocimiento total de las normas de convivencia para echar por tierra mi reputación. Las voces que oía no son solo fantasías que logran abducirme del tiempo real, pertenece a mis controladores. Logre dejar de oírlas por un tiempo cuando estábamos en Kemer. La caída había ayudado a callarlo todo.

Los problemas que tengo no tienen razón de ser y mi violencia es inadvertida. ¿Cómo puedo dormir tan plácidamente? Durante la mayoría del tiempo soy absorbido por un bicho caótico y de costumbres totalmente vándalas. Me veo forzado a ser una persona que no logra salir de su habitación sin destruirla. Siempre listo con la confianza y arrogancia que me otorgaba mi título de Gran Maestro Internacional pero de fácil de estallar ante la presión. 

Pocos meses después mi apenada novia no pudo más y huyó de mi compañía dejándome solo con la federación que ya había tenido rumores de mis supuestas golpizas y explosiones de ira. Nunca acepté algún comportamiento fuera de lugar y atribuí todo a los problemas de pareja. Dentro de mis partidas deslumbré con mis jugadas pero algo ocurría internamente y no lo trataba con la debida responsabilidad.

El día que perdí a mi madre tuve un sueño. Le preguntaba a mi hermana que estaba junto a mí; niños ambos, cuál de los dientes le dolía pidiendo que lo señale en una calavera que sostenía en su mano. Una vez señalado mi madre procedió a retirarlo, prensándolo fuerte con una pinza y haciendo movimientos circulares para que este afloje. Después de forcejear un rato la salió con un sonido seco y mi hermana empezó a sangrar profusamente por la boca. Desperté con una extraña sensación.

De la misma manera debía yo de señalar en el espectro que era mi salud mental donde se encontraba aquel mal que tanto me obligaba a perder los papeles y que ya había dado noticias en la casa de mis padres. Las cosas no mejoraron y poco a poco fui perdiendo mis privilegios…aún recuerdo tu risa y la manera como te engreías. Las ilusiones tan desproporcionadas que te hiciste sobre mí y la decepción tan dura de verme caer en un abismo. Lamento tanto lo que paso y a la vez regreso siempre a tus brazos.

La vida ahora es proporcionalmente solitaria a como fui cuando no estaba medicado. Solo espero la mudanza.  




jueves, 13 de enero de 2022

Mira

Me recordó mucho a Armagedon y a ese ego tan desmedido norteamericano de creer poder hacerle frente a los embistes de la naturaleza y vencer para ondear su bandera estrellada. Hellboy(Ron Perlman) deja de ser una criatura roja del inframundo y regresa a su forma original de monstruo republicano con aliento a whisky, amenazante y rudo, sin miedo a entregar la vida para ser luego venerado como macho alfa. Ni Randall(Leonardo Dicaprio) ni Kate(Jennifer Lawrence) entendían la frialdad y desinterés por una noticia tan devastadora aunque el primero sucumbe a la vida plástica de hoteles caros con una rubia conductora de televisión engreída y libertina. Es fácil olvidar el fin del mundo cuando se esta dentro de Cate Blanchett. La vida se ha vuelto la negación de nuestro cruel destino imitando el desparpajo de los ricos y alimentando sus egos para que terminen con todos nosotros. Meryl Streep esta vieja pero sigue manteniendo una elegancia indestructible aunque no me haya convencido en el papel de presidente del país más infame de la ciencia ficción; corrupto y escandaloso como siempre. Ha sido mucho más interesante el rol de su hijo Jason(Jonah Hill), representante intachable de la actual generación y de la completa ineptitud ante la realidad sin un celular. Un personaje que se distingue por su incapacidad y el respaldo de un poder que le da la confianza necesaria para despreciar lo real. A diferencia de Presagio, Impacto Profundo o Melancholia en las que todas las apuestas están echadas y el fin es inminente aquí hay un plan de evacuación para los ricos, quienes llegan a su destino comandados por Peter Isherwell, millonario y salvador de la especie con sus avances tecnológicos, felicidad artificial y homosexualidad robótica. La vecina de Charlie Harper(Melanie Lynskey) logra soportar con hidalguía la infidelidad y la destrucción de la tierra manteniendo junta a su familia y compartiendo con un evangélico pandillero(Timothée Chalamet) su ultima cena. Solo hay que tomar todo con humor aunque nos estén llamando ingenuos, condenándonos a un desastre sin igual. Ariana Grande actuando de ella misma lo dice de forma precisa ante la cortesía ya casi extinta del siglo pasado: Why don't you mind your own business you old fuck? La generación que no soporta la verdad objetiva gana terreno de forma desmesurada. Merecemos más de un fin del mundo.