viernes, 28 de febrero de 2014

Los mareados



Rara..
como encendida
te hallé bebiendo
linda y fatal...
Bebías
y en el fragor del champán,
loca, reías por no llorar...
Pena
Me dio encontrarte
pues al mirarte
yo vi brillar
tus ojos
con un eléctrico ardor,
tus bellos ojos que tanto adoré...
Esta noche, amiga mía,
el alcohol nos ha embriagado...
¡Qué importa que se rían
y nos llamen los mareados!
Cada cual tiene sus penas
y nosotros las tenemos...
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más...
Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida...
Tres cosas lleva mi alma herida:
amor... pesar... dolor...
Hoy vas a entrar en mi pasado
y hoy nuevas sendas tomaremos...
¡Qué grande ha sido nuestro amor!...
Y, sin embargo, ¡ay!,
mirá lo que quedó...



Juan Carlos Cobian (música) y Enrique Cadicamo(letra). 

Una vez

De cada pelea luchada
me he llevado varias cicatrices
en el pómulo, brazo, pierna y alma.
El saber que no puedo vencer a mi oponente no es el miedo
sino el de no lastimarle aunque sea una vez.

Agujero de Gusano

Quisiera ver como cambian las cosas delante mio
y se cae la muralla que separa el tiempo deseado del tiempo real.
En todas las naciones del mundo hay una gran reserva de dolor.
Fruto de la gente trabajadora y también de la oligarquía,
la única igualdad que poseemos y a la vez nuestra  más dulce condena.
Ahora que los tiempos son ajenos a los hacedores de ejemplos,
presenciamos la devaluación del amor.
Me mantengo firme en mi pasado y sueño con el agujero de gusano
que me llevara de nuevo al momento en que estabamos juntos,
dejando correr el tiempo en un abrazo infinito.