martes, 5 de octubre de 2010

Lunes

Hoy me senti morir cuando me entere que la esperanza
es una inversion innecesaria,
cuando me di cuenta que dios no es omnisciente
y se queda resguardado en su reino rodeado de pitbulls celestiales,
protegido de este libre albedrio en el que el mundo se pone a girar.
Pobre de aquel saltamontes que nunca llegará a dar el salto
que le alcance para cruzar el río.

domingo, 3 de octubre de 2010

Dulcemente

Fruta seca de tus tetas aún desconocidas para mi,
piel color manjar blanco y cabello de olas del mar de Huanchaco
adornan tu lindo rostro de luna llena de lima de invierno.
¿Por qué me siento esperanzado cuando te hago reir?
No hay cosa que me calme más,como la muerte al samurai,
que mirarte a los ojos y sentir tu atención,
regalarte chocolate para endulzar más tu piel
para que cuando logre besarte sea mi extasis
tu boca y tu beso de moza.

domingo, 13 de junio de 2010

PepePepe

Demasiado fuerte es el trance de ser ídolo a mortal,
de envejecer y que el cuerpo ya no aguante tanto talento,
El don hace más difícil el tránsito a la muerte.
Se te salió de las manos y te refugiaste en un vicio,
Día a día nadabas y poco a poco tu voz se fue ahogando
en mares etílicos de tragedia.
Hoy quiero saborear mi dolor,
por tu transformación de príncipe a mendigo.

martes, 8 de junio de 2010

Oda a Chopin

Para humectar mi alma la delicadeza del piano,
Las negras y las blancas se unen con el licor de los ángeles
En un roció tan puro que se lastima cuando nos toca.
No se reconoce la miseria rodeado de tus melodías,
Desaparecen los problemas en un festival de bondades.
Un banquete con la diferencia
que el dinero no es impedimento de tu riqueza.
Se olvidan Cronos y los Cien brazos de su ponzoñosa enemistad,
no pueden contener la ira porque también se regocijan
ante la majestuosidad de tus notas bendecidas.
Gracias Frederic por nacer en mi universo
Y no llevar tus melodías a otros soles, a otras lunas.


lunes, 7 de junio de 2010

Confesiones

Relamiéndose en su cabeza ¿Cómo sabía yo que ibas a ser mía? ¿Qué te iba a terminar convenciendo? ¿Qué pronto ibas a estar desnuda? Todo lo que tú pones de requisito no sirve, porque tú no decides nada. Íbamos a caminar unas pocas cuadras para llegar a un lugar que no tiene nada de especial, subiremos las mismas escaleras por donde muchas parejas han pasado antes. Todo esto no tenía audio claro, pasaba únicamente en mi mente mientras caminaba en silencio agarrándola de la mano.
Ya en el cuarto donde al fin hable no pensé en nada y actué según mi experiencia, hice lo que esta me indico y no tuve miedo ni asco de obedecer lo que me imponía. Las cosas siguieron buen rumbo pero como a muchas de las mujeres le dio por joder cuando estaba a punto de dormirme. No me moleste, pronto pude volver a hacerle el amor una vez más y oírla gemir, verla mirarme fijo a los ojos tratando de entrar en mí con su mirada, así como yo lo estaba haciendo con mi miembro en ella. Una y otra vez, los condones quedaban llenos de mi licor seminal regados por el suelo de ese cuarto tétrico, lo único bueno quer tenía era un gran espejo, hacía mucho que no me veía haciéndolo con tantos detalles pero ya era muy noche. Había que dormir algo, imaginando que no estoy allí ni estoy con esa mujer, imaginar que todo no ha cambiado desde la última vez que estuve cómodo en una cama desnudo con alguien; contigo en Uruguay. . . contigo después de hacerlo en el baño del hotel, dejando caer tú Notebook al suelo para darnos cuenta de lo poco que importan las cosas materiales cuando te has encontrado con la persona que te logra satisfacer.
El día nació y estaba frío, se oían los ruidos propios de la mañana y la vida que hace rato estaba contra el tiempo. No pude dormir ni un pequeño momento ya que una vez más a punto de irme a un lugar mejor mi acompañante abrió su boca y dejo salir palabras estúpidas que me hicieron alejarme de la añoranza que tan detalladamente había construido en mi cabeza como refugio para subir libremente a mi mundo onírico. Me preguntó sobre un ruido y su procedencia ¿Qué nunca has sentido la presión de una bomba de agua? ¿Qué siempre esperas a que este cómodo para decir huevadas?
Bueno estoy bien despierto de nuevo y es un hecho que no podre dormir aquí, así que será mejor seguir sexeando con ella, ahora más toscamente, esta vez no me detendré cuando me lo pida, esta vez no tendré piedad pues tú no me importas mucho y todo lo que hacemos solamente es por no estar solo.
Salí con ella a las 7 am aproximadamente, caminamos hacia una panadería y tomamos un par de cafés, empanada de carne para mí (siempre de carne) y un pastel para ella. Aún gris y sin brillo de sol la mañana nos contemplaba como una pareja regular que acababa de salir de un hostal después de haber pasado una noche llena de amor y pasión sin saber lo que estaba escrito en mi cabeza ¿En qué piensas? En nada, solo estoy mirando a la gente, mientras me doy cuenta que nunca me voy a enamorar de ti ni voy a sentir más que deseo carnal, que no eres la misma mujer una vez que pude follarte y que todas las cosas que me intrigaban de ti han sido respondidas y la decepción ha sido posterior a estos descubrimientos. En nada, está bien rica la empanada.
La embarque en un taxi que la dejaría sana y salva a su casa mientras yo no me preocupaba en lo más mínimo por el futuro yendo solo por la avenida, caminé mientras pensaba en las escasas posibilidades de sentir lo que sentía contigo y comparando las sensaciones que pude rescatar de mi estadía en ese hotel; muchas cosas fueron agradables, siempre es mejor una mujer desnuda que una botella de alcohol o un gran recipiente de pollo frito para pasar la noche. Pasó un autobús que iba cerca a mi casa y le aborde, vi la mañana crecer a través de sus ventanas; cómo las últimas almas nocturnas llegaban a descansar y las madres caminaban con sus bolsas de pan y de guarniciones para el desayuno de aquel domingo.
La vacuidad de la vida después de tener sexo pareciera algo inimaginable, sobre todo si la chica era buenamoza y hubieron varios orgasmos de por medio. A diferencia de mi amigo Edward, yo no soy tan voluble, no tengo la ligereza emocional que tiene para conmoverse de cualquier estupidez que vea por la tv o para encapricharme con una mujer que dentro de pocas semanas le aburrirá, ni tampoco tengo sexo con cualquiera que brinde posibilidad de concretar el acto como lo he presenciado en él cuándo ha tenido mucho tiempo de abstinencia. No digo que yo sea un manjar selecto y exclusivo de determinado tipo de mujeres pero no dejo que me domine mi necesidad ni me dejo convencer u obedezco sin cuestionar. Ese es mi problema, cuestionar todo, hacer de los detalles una fuente de mis dudas. Pero era en esos detalles donde te encontraba más conveniente a mi placer, era en ellos donde yo me quedaba contemplando la existencia de un Dios.
Ahora no tengo mucho pero tampoco es tan diferente del pasado, tengo mi salud mi casa y aun no soy viejo. Pero sin riqueza las deudas son tan comunes que vienen y van como las noticias conmovedoras que se les arroja a la gente como salvavidas en este mecanicismo en el que viven.
De regreso caminando lo que separaba el lugar donde me dejaba el autobús de la casa pensaba en el día que había transcurrido sin que pudiera dormir, no necesariamente había sido una noche perdida, no necesariamente me sentía logrado y satisfecho. Entonces ¿Qué sentido era el que tenía todo eso? ¿Qué sentido era el de estar caminando mientras otros descansaban? El de subir mi escalera e ir a mi cuarto a acostarme, mirar por mí ventana y salir por allí hacia un lugar diferente al que vivía. La radio me regalo el fondo perfecto para lo que pensaba dándome los últimos dos minutos de life in mono. Enamorarme de aquella mujer con la que me he acostado, a simple vista es un buen partido para mí ya que es independiente y autosuficiente, es guapa y más joven que yo. Estamos adentrándonos a terrenos inhóspitos pues me voy quedando dormido, como en el sueño más gratificante que tuve con la hermana menor de mi amigo de la primaria; estaba nuevamente en un gran jardín, tengo que caminar y encontrarme con alguien. Pero de pronto la niebla cayó y al fondo de todo apareció una gran criatura que había estado viendo una noche pasada en Discovery. Se extinguió para beneficio de nuestra especie y de los mamíferos más pequeños porque era un cruce inmejorable, del tamaño y fuerza del oso y con la velocidad y hocico de un gran pitbull. Iba a morir devorado por este gran espécimen extinto sino corría y me escondía asi que pronto fui a la casa, entré y cerré las puertas ¿Quién está allí? Cuando voltee y la vi era aquella morena con la que cruce miradas en el autobús el otro día. Estás muy tenso, déjame ayudarte... y se me acerco para besarme, dejarme oler ese aroma que tenia la negra melena hacia un tiempo. Se arrodilló, me desabrochó y empezó a comerme. Los colores violeta y fucsia llenaban la habitación mientras en el techo se iba formando una boca de un rojo muy intenso, el rojo contaminó a las paredes y fue derramado internamente en cada una. De pronto la mujer que tenía entre las piernas sujeta a mi miembro me causaba una sensación de calor, cuando la mire y se saco mi cuerpo de la boca me dejo un rastro muy visible de sangre y saliva. De sus labios mi sangre aun fresca goteaba. El terror me invadió y salí corriendo de esa casa sin mirar hacia atrás y acomodándome el pantalón en plena carrera. Muy cerca encontré un gran río, era necesario que lo cruce, era necesario que llegue a la otra orilla para estar a salvo; no sé porque tenía tanta seguridad pero había que hacerlo. Ya sumergido braceando tuve la horrible sensación de cansancio y de ser vencido por la densidad del agua, era solo agua pero se sentía como brea, como un río de arenas movedizas. Es el fin, moriré aquí.
Un color anaranjado muy brillante que se fue tornando rojo y el sabor de mi boca seca me adentraron de nuevo en el día, lugar y hora en la que me encontraba, era de noche aún domingo, como las 4:45pm. Había dormido toda la mañana y gran parte de la tarde, tenía mucha hambre y pereza. Me alimentaré y deambularé por mi barrio con lo que queda de domingo, pensé, no tengo ganas de pasarla en familia como la mayoría ni me interesa en lo absoluto el futbol de mi país y su miserable carencia de creatividad artística para tratar la pelota, hoy no.
Sangre de un pobre perro atropellado en la pista de la avenida y el recuerdo inevitable de una mujer vampiro alimentándose de mí mientras me la mamaba. Era una aberración masoquista desear eso pero si lo soñé es porque en el fondo lo deseo en verdad pero por ahora está más nítido mi deseo de morir de una vez, de poder aliviar mí angustia y entregarme a la incertidumbre de la nada. Ahora que lo pienso mi vida ha estado llena de intentos indirectos de suicidio. Nunca me he disparado o cortado a mi mismo pero he sido alcohólico y drogadicto, he desperdiciado mucho tiempo probando muchos venenos para ver si alguno me lograba liberar de mi cuerpo y ninguno me brindo ese pasaje, me atolondraron y adormecieron, me embrutecieron y me hicieron peor persona, todo esto con ese placer insalubre que sostiene las adicciones, esas sensaciones mentirosas que hacen olvidar todo y solo nos sitúan en el instante en que la sangre transporta porquería igual que los camiones de basura que pasan por los vecindarios ¿Será esa la similitud con la negra chupa sangre? ¿Será esa la explicación de mi deseo de morir de forma placentera? Mi celular vibró, odio los sonidos de alarma de todas las cosas; de los teléfonos, de los carros, de los edificios cuando hay un siniestro o un temblor, odio todo lo que implique la posibilidad de peligro porque nunca han cumplido su amenaza, aún sigo vivo. ¿Quién es?...Correcto...Gracias...Hasta luego. Cita para una entrevista de trabajo de nuevo, en el mes llevaba como quince y de ninguna de las empresas había recibido la llamada definitiva de empiezas el lunes.
Me encuentraba luego cerca a un supermercado asi que aproveché para comprar pan y una lata de atún para preparar una merienda,  degustar lo que invitan los empleados y caminar entre los víveres como lo hacen todas las reces humanas que lo pueblan.
Ya en casa comiendo los panes me había dado cuenta que tenía un mensaje de texto en mi teléfono. Decía así: Estaba escuchando la canción que oímos anoche y me acorde de ti. La verdad si recuerdo la canción de la que me hablaba pero no es una que me agrade mucho. No quiero lastimar a nadie, nunca es mi deseo pero a veces el sexo les da a algunas personas la propiedad de elevar la relación que tienen con otros sin notar que los hilos con los que se maneja todo son independientes, no todos sentimos lo mismo ni tenemos que hacerlo, no es una obligación amar a quien nos ama.
Entendí eso en ese momento pero como pataleaba años atrás cuando perdí la cabeza por una compañera de clase en la universidad. Debido a mi mal comportamiento rompió nuestra relación y yo no podía aceptar que el amor tan profundo que sentía no tuviera eco. Decidí beber y así lo hice por muchos meses sin piedad contra mi salud o mi reputación, todo por una mala percepción de las cosas.
Ya era hora de dormir pero sin tener mucho sueño aún en ese momento. ¡Mierda!, exclamé, tenía entrevista temprano al día siguiente, aún quedaba algo de vino y una copa hizo que pueda concentrarme y me quede dormido inevitablemente. El calor de la uva calentó mi pecho y mi corazón se regocijó ante la caricia desinteresada, mi mente empezó a tomar vuelo y de nuevo entré a terrenos inhóspitos, de nuevo cerré los ojos y me concentré en un pensamiento agradable, ya que me había acordado de mi obsesionado amor de universidad recordé los fundamentos que tuve para enloquecer por esa mujer, así entenderán en algo la perdida de mi razón.
Alta, labios dibujados como de anime, cara redonda que era delimitada por un pelo suelto negro y largo, ojos grandes y expresivos que se encontraban en ese entonces detrás de unas gafas modernas; no de las que usan los viejos o las abuelas, un cuello largo y delgado que terminaba en una espalda delicada y daba inicio en el frente a unos senos pequeños, delicados y honestos; sin ninguna exigencia de por medio pues ella había aceptado que tenía esos senos y no le envidiaba a nadie nada. La piel trigueña de sus brazos delgados y largos, adornaba sus muñecas con decenas de pulseritas de tela, su cintura siempre al aire por que le gustaba tener ropa que no la tapara por completo, el ombligo que yo había profanado tantas veces tratando de entrar en  el inicio del monte de Venus, caderas amplias y un inmenso culo redondo, el culo en el que yo me perdía y en el que mi alma fue prisionera por años hasta que mi corazón estallo al verla besada por otro hombre.
En el cemento de mi techo se iba formando un gran monte, una gran curva de territorio y vegetación. Caminaba en paz cuando de repente el sonido de balas hizo que me pusiera pecho tierra ¿Quiénes disparaban? ¿Era a mí a quien le disparaban? Pude levantar la vista y miré al fondo a tres hombres; habían cazado a un león y le tenían moribundo a sus pies, que maricones pensé. Baje el monte del otro lado de esos cazadores y empecé a caminar por aquel hermoso terreno, empecé a cruzarme con gente conocida y no tuve ninguna sorpresa en verlos caminando por allí. Un amigo que se me acerco fumando marihuana me dijo que vaya por aquella dirección pues estaban regalando comida, muchas gracias, seguí la dirección pero de pronto sentí disparos silbando muy cerca de mí; eran los putos cazadores ¿Pero ahora a que le disparaban? Mis mostachos me indicaban la cercanía de un gran lago ¡¿Mis mostachos?! Observé asustado mi propio cuerpo y descubrí unos dedos unidos y acolchados, un gran pelaje marrón y una cola de punta larga. Me había transformado en un puma y esos hijos de puta querían matarme. Corre por tu vida, no des pelea contra las armas. Los hombres no reconocen la valentía desde que se les dio la pólvora, corre. Logro esconderme entre unos árboles, trepar uno de ellos y mirar muy quieto y en silencio como siguen mi rastro, como el Caballero Carmelo si he de morir, moriré matando, que sabor el de la carne fresca, que delicia tener esta fuerza y desgarrar a un hombre, apretarle el cuello con mi hocico mientras patalea y siente inevitable su final, mi lengua se va llenando de la sangre que su yugular salpica en fuertes chorros. De pronto un calor en mi lomo, algo me ha mordido muy fuertemente y no puedo seguir sosteniéndome en mis cuatro patas, las botas se oyen más cerca y no reconozco el lenguaje en el que se comunican, doy mi último rugido y veo al cielo por última vez, el monte que tiene forma de ella. El ardor de la calma, el naranja brillante irritó mis ojos y era casi rojo cuando desperté en mi cama. Era hora de levantarme y de olvidar todo, tenía una entrevista.
Los cuadrados de mi vereda y sus pastos recién cortados eran la decoración por donde caminaba, tenía que estar en alguna cita con alguien que no conocía, tenía que llegar temprano por el tráfico, acicalarme un poco para tener buena presencia y tener suerte para convencer a ese extraño de que me dé un trabajo. Cuando llegue el mirarlo impecable me jodía, no sé si era por la envidia que sentía o por la humildad con la que me tenía que conformar para vestirme, de todas maneras era mejor que no tener nada o tener harapos y agujeros. Salí de la cita y lo que costó llegar se desvaneció a la salida, no había prisa y solo la memoria inmediata trataba de sacarle provecho a las cosas que podían servir para ser mejor en la próxima oportunidad. Deseaba que no haya una próxima oportunidad y sea esa vez la definitiva para conseguir el trabajo. Que llame el muy mierda, pensé.
Caminaba ahora por la espesura de la tarde limeña, y era común cruzarme con damas agradables y sujetos paranoicos, era común ver gente drogada y mujeres inquietas en la ciudad. Todos regresan a casa y a nadie le importa andar apretado por la calle, en los buses o en las vías. Sonó el teléfono y en pocos segundos se instaló una imagen muy real en mi mente, con su camisa que se le abrió cuando quiso decirme que era ropa fresca, la teta que sola hacia presencia y se dejaba ver, el olor de piel de hembra. ¿Quién es? Era otra cita, para el siguiente día, temprano al otro lado de la ciudad. Trae tu DNI... Gracias.
Las cosas cambiaban a medida que las pensaba y denoté que la vida se estaba haciendo insoportable. Quisé dormirme y no despertar, ver a mi madre feliz sin la preocupación que le causa mi existencia pero eso no iba a pasar. Seguiría arrastrando mi carne por la ciudad en que vivo, en un rincón civilizado de Sudamérica se seguiría oyendo mi voz y mi risa ocasional porque la tristeza y la nostalgia no tienen nada que ver con reír. El dejar de reír es un acto voluntario, es cosa de represión y absoluta negatividad; pues a todos nos gusta reír. Y créanme que la risa de los miserables como yo es mas cristalina que la de la gente feliz. Seguir viviendo concha su madre.

martes, 13 de abril de 2010

Cuando tenga plata me iré de viaje

Guillermo recordaba frases que les dijo a sus amigos diez años atrás cuando se reunían en el paradero del Corregidor camino a la Molina Alta, les gustaba ver pasar los carros lujosos que casi siempre iban con una chica bonita de copiloto mientras llenaban sus cabezas de ilusiones y vasos de cuba libre. A los vecinos no les molestaba su presencia porque ellos: el chama, narinas y el guille, no eran de armar peleas ni escándalos, al contrario les gustaba debatir de temas que era raro escuchar en chicos de su edad. El viejo de la ventana que daba encima del paradero les había escuchado hablar de religión, psicología y de lo que más le gustaba escucharles era hablar de sus fantasías, de lo que harán cuando tengan plata. Por esos días pensaban en viajar, en invitar chicas a lujosos restaurantes e incluso en ayudar a la gente formando lo que después supieron que se llamaba ONG; en sus planes siempre andaban juntos.
Era la semana santa del 2009 y todos esos recuerdos distraían la cabeza de Guillermo; a diferencia del pasado ahora sí tenia dinero, lo que le faltaba esta ves eran los amigos. El narinas andaba por Europa, su padre era alemán y se lo llevo en cuanto pudo; nunca le gusto el Perú y su miseria, el chama era otra historia, siempre bohemio y bien acompañado por esos días, era raro verlo solo, se podía decir que le faltaban muchas cosas pero sabia arreglárselas para conseguir damas interesantes. Guillermo le envidiaba cuando le contaba que después del sexo se quedaba conversando con ellas, le decía que no solo hay que hacerle el amor al cuerpo sino también a sus cerebros.


Si tuviera plata, susurro en voz baja y para si mismo tendido en la cama con un brazo atrás de la cabeza y un malboro en la otra mano. Repaso mentalmente sus cuentas; tenía cerca de 15 grandes en dólares; sonrío. Pero sus amigos andaban lejos, tan lejos como sus ánimos para hacer algo ese feriado largo. Viernes santo, dios ha muerto, no verá si peco o no, pensó resignado. Se había puesto el blue jean de siempre y un polo negro de batalla, esos días eran raros en lima, poca gente por la calle, en las discotecas  pero siempre hay donde buscar consuelo aunque tenga precio. Llego a “Las Canarias”, lugar de cerveza y mujeres donde ya había estado antes con gente del trabajo; pensó un instante antes de entrar a solas con la chica que le gusta,  antes ya atendio a un grupo.

-Hola... Le tomaron del brazo y lo llevaron a un sillón, era la forma rápida y sin rodeos, lo cual le gustaba de ese tipo de lugares. La conversación fue la de siempre ¿A que te dedicas? ¿Donde esta tu novia? Cogidas de mano y sonrisas falsas que quieren que pienses que la están pasando bien contigo, sonrisas que ya había visto en quienes no se encuentran en ese tipo de lugares pero que buscan algo, deberían estar ahi pensó.

-¿Me invitas un trago? Le preguntó. Era cuestión de tiempo, ellas ganan por el trago que les invitas, el problema era que él no estaba dispuesto a pagar tanto por tan poco.
–Sí seguro, ¿una cerveza esta bien? Se lo dijo serio y sin mirarle a los ojos para que no insista.
–Si, vamos a la barra...un tanto disgustada. Le tomo de brazo y lo llevo a la barra.
Son 30 por la mía...
–¡¿Estás loca?! Con una expresión de rabia y asco.
Mira papito, entonces hay lo dejamos ahi... Y se fue. Lo dejó solo en la barra con las dos cervezas destapadas, ese día había poca gente y pudo escuchar las risas de las demás y de los demás. Herido en su orgullo y sin la intención de armar peleas tomo las dos botellas y las llevó a una mesa, queriendo demostrar algo, sin saber bien que, tomo 6 botellas de 30 soles cada una, como si la gente a su alrededor se percatara de su actos, creyéndose el centro de atención de putas y borrachos. Miro la billetera y solo encontró un billete de 10, hora de volver a casa, pensó.

Ya a la entrada del edificio donde vivía pudo ver que su vecino celebraba su cumpleaños. Habían sido amigo desde pequeños pero con el tiempo se habían vuelto totalmente diferentes. Ahora el amigo era todo alegría y exageración y él un agujero negro donde lo que entra y quienes entran difícilmente salen.

Oe weón, sube pes, ¿o tienes miedo? Le gritó desde la ventana y con un gesto le afirmó que iría.

Ya por las escaleras ideaba alguna disculpa  para no entrar pero por las noches las distancias se hacen más cortas y el tiempo corre lento, así lo sintió. Llegó a la puerta y vio poca gente, unos 8 quizá, varios muchachos que no conocía, entró sin saludarlos hasta el fondo donde había reconocido un par de cara.

–¡Ese! Un apretón de manos.
–Cholo…¿En que andas? Lo reconoció, le decían Black, Guillermo saludo con su peor sonrisa, estaba acalorado.
–Hola... les respondió. Ya estaba por ir a la mesa a buscar una cerveza cuando sintió que lo tomaban del brazo; era Black, no lo miro a los ojos sino a su mano que retenía su brazo, Black la sacó de inmediato, siempre había pensado que era un tipo agresivo.

–Nada cholo, solo quería presentarte a una amiga...Guillermo la miro de reojo: tez blanca, rostro brillante sudoso, pelo rojizo natural, lo pudo reconocer, un poco más baja que él. Se le acercó.

–Hola... dijo sin mirarla a los ojos para no mostrar su desinterés.
–Hola, soy Alejandra...En cuanto dijo la última letra de su nombre él sonrío de costado y levanto lentamente la mirada para verla mejor. Las mujeres no leen, son estúpidas, todas, son estúpidas: Su YO esquizo.
–¿Olmos?...preguntó con ironía y para su sorpresa ella sonrío.

–Nooo... Respondió sin dejar de sonreír. Guillermo cambio completamente, parecía mentira, ella había entendido el mensaje, ella sabía de Sábato.
–¿Y tu eres?
–Guillermo, Guillermo Martín... Dijo su nombre completo, que casi nunca lo hacía, sabiendo que ella entendería porque lo decía de esa manera, ella soltó una carcajada y lo miró con atención.

–¡No puede ser! Dame tu DNI...le dijo mirándolo, sonriendo con esa mirada femenina de cuando quieren saber algo que de antemano saben que les va a gustar. Guillermo recordó cuando la gallega, la chica que se fue,  le pidió su DNI unos años atrás.
–No creo que tengas veinticinco... Lo recordó tan claro que le pareció escuchar su acento, le pareció que era ella.
–¿No me escuchaste? Dame tu DNI...Insistió Alejandra porque lo notó como perdido. Él lo sacó y se lo dio, si apurarse, ella río y se lo devolvió sin quitarle la mirada de encima, sonriente, como esperando que haga algo, tal vez no que diga sino que haga. Se quedaron un largo rato en silencio mirando al piso uno junto al otro, para eso Black había preguntado si se conocían pero tal fue la indiferencia a sus preguntas que se había ido.El silencio era largo pero grato, confortable, el supo que eso era de momento y debía hacer algo, la invitó a bailar y lo hicieron pegados con la confianza que les daba compartir algo más que ese lugar y esos conocidos.

¿Me invitas un cigarro?... Ella expectante a ver su respuesta, él sacó uno de los Hamilton, no tenia más en el bolsillo, ella lo tomó entre los dedos y vio la marca, un gesto de desagrado se formó entre sus cejas y su nariz, el quiso disculpar el gesto para si mismo. Puta madre es obvio, es Alejandra, como le voy a dar esa huevada: su YO social. El cigarro paso de lado, siguieron bailando y a cada pregunta que se hacían sonreían. Así pasaron 2 horas.

Oye martín… ¿Me jalas a mi casa? Escucho de sus labios que olían a cigarro. Mierda no se manejar: Su YO social

–Este...Creo que esta malograda el coche...Y lo dijo dudando, sin saber mentir. El mismo gesto del Hamilton pero elevado a las 10000.
–Ah, bueno pues…Y comenzó a mirar a su alrededor. Claro ahora mira a quien se le arrima para que la lleve a casa, puta, mujeres putas, hija de puta, puta su madre, puta ella y putas sus hijas: Su YO esquizo

Con la habilidad felina que tienen las mujeres para salir de situaciones que no les gusta, haciendo un comentario ridículo como: A ver que es eso Fer; se había ido de su lado a sentarse al lado de un jovenzuelo. Él seguía parado en medio de la sala, sin saber bien que hacer, si quedarse, si seguir haciendo el ridículo, si llorar quizá.

–No, recién lo conozco...es medio raro, medio taradito…Alcanzo a escuchar.
–Parece Murdoc ¿No?... JAJAJAA…la risa de ambos taladrando sus oídos.
–Tartamurdoc...cuando habla tartamudea o es gangoso algo así...Agregó ella en voz más alta y riendo, seguía con el gesto del Hamilton sin quitarle la mirada, chismeando en voz alta. Él parado en medio de la sala, escuchándolos con el puño tan cerrado que las uñas se clavaban en su carne, la frente totalmente mojada de sudor, las piernas le temblaban. Por un momento dejó de escucharla, volteo y la vio cerca de la mesa comiendo aceitunas. Se le acercó.

–Hola. ¿Sigues por acá?... Ella con una sonrisa sarcástica, el no dijo nada, sonrío con los labios ajustados, agachó la cabeza le dio una pitada al Hamilton, levantó lentamente la mirada mientras ella miraba al muchacho con cara de asombro y risa, lentamente le sopló el humo en la cara.

–¡¿Oye, qué te pasa?!

El sonido de la ultima “a” fue la señal. Una cachetada que retumbo los muros de la casa la tumbó al piso, sintió la fuerza de muchos brazos que le jalaban, el sudor cubría todo su rostro, pudo ver al muchacho a su costado, era más alto y más corpulento, sintió su puño cerca de su sien y enseguida, antes de caer, 20 puños más directos a la cara. En el piso todo daba vueltas, el sabor metálico de la sangre se metía entre sus dientes, patadas al estomago, a la espalda, pies de borracho con ganas de hacer daño. Vio a Miki, vio al narinas siendo pateando en Hamburgo por racistas, vio al chama sentado en su cama con el CV arrugado entre manos y las lagrimas en las mejillas diciendo “algún día seré alguien y se los gritaré en la cara a esos hijos de puta”…¡¡¡Levántate HIJO DE PUTA que esto aún no termina!!!: Su YO esquizo.

Mientras se levantaba sentía como la lluvia de patadas era cada vez más fuerte pero algo en su interior le empujaba hacia arriba. Cuando estuvo casi de pie una suela en el pecho lo envío cerca de una mesa donde encontró la lámpara de la sala, sin pensarlo dos veces la tomó con fuerza y al voltear la partió en la cabeza del muchacho. La imagen iba en cámara lenta para él y para todos, los demás se alejaron y Guillermo se paró enfrente del joven que sangraba por la frente, le tomó del polo con la izquierda y con el puño derecho le golpeó con fuerza. Después del quinto puñete podía sentir una masa entre sangre y carne que se adhería a sus nudillos, lo soltó y al levantarse gritó desde adentro, con los ojos llenos de lagrimas, el sudor y la sangre se hacían uno. Volteo lleno de ira y se acerco lentamente a ella que le miraba impávida con los ojos muy abiertos, tal habrá sido la ira y la determinación que llevaba que nadie se acercó a detenerlo, cuando estuvo frente a ella la tomo con fuerza de la blusa. Le podía escuchar remotamente.

–¡Martin!, ¡Martin!, ¡Martin!... Le gritaba ella tratando de hacerle entrar en razón, tratando de apelar a su fugaz amistad, evocando a su secreto.
–No soy Martín, soy Guillermo...Le dijo muy despacio con la mandíbula apretada. Antes que ella replique le estrelló la cabeza en los labios, pudo sentir como sus dientecitos se alejaban de sus encías, escuchó un crac que brotó de su mandíbula como si se estuviera quebrando en dos. Cayó inconsciente sobre el piso.

Al entrar a su cuarto se quitó la ropa, la dobló con cuidado y la puso sobre la silla, se acostó desnudo sin siquiera lavarse la sangre que ya se estaba coagulando, sonrió de lado, a tientas busco un cigarro sobre el velador, al prenderlo botó con fuerza el humo y comenzó a reír muy despacio. Con la derecha se hizo una paja pensado en la gallega con las lágrimas rodando por su rostro y metiéndose en sus oídos. Ya no podía escuchar.





PD: Este es un relato de un amigo de Gonzalo Gozza

Opciones

Matate

Vivir la vida de mierda.
En esta circunstancia,
Da lo mismo lucharla
Porque es una mierda perderla
Y ganarla nunca calma,
Además cuando tú te vas
Otra vez vuelve la mierda
Y no me deja descansar.


Vive

Tú sabes que nada es importante,
Llámala,
Si ya está bajo tierra
Date una cerveza
El muerto te invita.
A veces es difícil
Pero no jodas a matar,
Redescubre tus sentidos
Están llenos de riqueza.

LARVA

En algunas mentes habita una larva repugnante,
Me ha dado la distinción
De tener dos perspectivas en la misma cabeza
Y de una bipolaridad no perniciosa.
Me susurra entre sueños lo que le parece correcto
Y cuando no queda nada que decir me enseña su idioma,
Las cosas que le gustan y la vida en la puerta,
comerse hasta el último centímetro de madera.
La larva engorda y ya queda poca ternura,
Porque de eso se alimenta.
Esta virtud muy propia de la cabeza desciende hasta el pecho
Para después manifestarse por la sangre.
Pronto acabara todo, es el precio por asilar a esta vida extra.

Comunicado

La única manera de existir es muriendo dignamente,
Que se sientan los salmos en tus acciones.
Los fantasmas nos sorprenden con su ruido hermoso y seco
Porque no tienen forma definida,
Son como la niebla que no te deja ver el camino,
presencias intangibles sin un molde.
Nos acercarnos a esa forma inimaginable
Morir dignamente no equivale a vivir con esfuerzo y dedicación,
El momento en si es la manera como serás recibido,
La última mirada hacia la tierra frente a la pálida
Las manos frías y el rigor mortis son consecuencia del adiós.

Bianca

Hace tiempo que no leo, hace tiempo que no me va bien por ende. No tomo el ejemplo ni las vivencias de otros y eso es muy egocentra de mi parte. Hoy Bianca me dijo ¿tu trabajas o haces la finta que trabajas? Por dentro me sentí tan mal de dar la impresión de ser alguien que no proyecta tener metas o que no tiene ninguna responsabilidad, una mierda para decirme tan directamente lo que piensa pero estuvo bueno para despertarme de mi letargo, en estos días es difícil encontrar alguien tan punzantemente sincero. Nada en particular me distraía ese día en la oficina y el inventario continuaba su curso de tortuga anciana y tuberculosa, la vida laboral que me generaba un cheque mes a mes, miserable pero que alcanzaba para existir socialmente era una mierda, era una mierda que mi vida se consuma en esta actividad monótona; es por eso quizá que Bianca vio en mí la falta de ambición y de sed de dinero. En verdad hago la finta que trabajo porque esto no me genera ningún esfuerzo ni satisfacción, ni siquiera es algo que tenga la formalidad propia de una ordenada pirámide de jerarquías en que todos son productivos pero con diferentes funciones. Yo era tan inútil como mi jefe directo y ambos con nuestra pereza y lentitud contribuimos a que el mecanismo burocrático se mantenga en funcionamiento, estábamos en la velocidad indicada para que todo esté en orden y nadie sospeche de la ineptitud de todo el sistema.
El miserable día llego a su fin y camine como de costumbre al paradero para subirme a un micro que por casi tres cuartos de hora me iba a transportar hacia mi casa, la cual compartía con mis padres, aunque mejor dicho, ellos compartían conmigo porque era su casa y me permitían vivir allí todavía pese a que ya había alcanzado la mayoría de edad, dentro estuve parado hasta que por suerte un pasajero que estaba cerca mío se bajo. Sentado un poco más cómodo, observaba a la gente en la calle, a las juventudes compartir amor y amistad despreocupada de todas las cosas de las que estaba llena mi cabeza, a la gente viviendo su miseria mecánicamente. Ya no era joven y cada vez me iba a parecer más a mi padre cansado y amargado, fumando cigarrillos mientras caminaba por las calles y tomando café para que la monotonía tenga un estimulo adherido. No puta madre, no.

domingo, 4 de abril de 2010

Los Parias

No puede ser que seamos victimas de alguien
que ya murió hace mucho tiempo,
Dejados de lado, tratados como ancianos.
Quiero demandar que se cumpla lo prometido,
Todos somos iguales y merecemos una voz.
Dame el micro, escucha la angustia y la risa tonta,
Eso es el verdadero motor,
Una amalgama de ambas,
Quien remoja una flor en vino
Lo hace para extraerle la tristeza
¿Vienes o no conmigo?
Ven a tomar de ese vino
Ven para que veas más allá de tu algodón,
Pensar que antes me daba miedo que mis padres murieran
Hoy agradezco que aun no hayan muerto
y agradeceré cuando estén en tu gloria,
Son el único vínculo a la tierra,
de mis hermanos no supe nada ni cuando estuvieron conmigo
Las cosas buenas vienen antecedidas
De la miseria y la decepción
El vicio amilana pero agrega un peso invisible
Y la carga huele a tu vientre cuando estabas aquí.
Estamos en las mismas,
Me sacaste de la lucha fácilmente
¿Merecemos el exilio entonces?
¿Somos una causa perdida
¿O sabrás de mí en alguna gloria?
Se imaginar cosas de mujeres
Y en ellas mueres lentamente,
Escucha la angustia y la risa disparatada
Eso es verdadero motor del mundo

NOCHE

Me ordeno y salgo. ¿Dónde estoy? ¿Qué día es? ¿Cuál es mi dirección? Ya lo recuerdo todo y lo almaceno bien en mi cabeza. Ahora a recordar donde queda el lugar donde quiero ir. Es fácil, es un lugar que he frecuentado hace unos años. Donde también hallaré lo mismo que tiempo atrás solo que con diferentes atributos. Con diferentes sentimientos, también con diferente ropa y apariencia. Pero por dentro la misma apatía y desconsideración por el mundo. Las mismas ganas de morir de forma repentina para así dejar de preocupar a mi familia y dejar de darme cuenta que todo esto es absurdo.
Algunas cosas me quedan para agarrarme fuerte de la vida; son la amistad, el sexo y el amor, las cuales a veces aparecen en simultáneo en el mismo ser humano. A veces están separadas y tanto que nunca se cruzaran siquiera. En mi caso para el día de hoy es la cohesión de dos de estas en Margaret. Ella es mi amiga y también tenemos relaciones. Lo hace muy bien pero no es para lo único que es buena. También sabe escuchar y conversar además de compartir, de una forma más tenue, la apatía y la falta de esperanza en encontrar una vida plena en todos los sentidos. Ya antes hemos tenido un par de encuentros furtivos en los que me permitió explorar en ella y en su excitación. En los que ella también me dejo un grato recuerdo de verla devorarme el miembro mientras acariciaba su cabello ondeado con una mano y su clítoris con la otra. Fue un lindo episodio pero no tuvo un buen desenlace ya que mi inexperiencia me hizo ser impaciente y fastidiarlo todo. Paso mucho tiempo antes que ella volviera a salir conmigo y en ese tiempo tuve un par de novias con las que contra todos los pronósticos dure bastante tiempo. Pero ambas relaciones terminaron con ellas llorando. Los errores que no aprendes a enmendar con el tiempo poco a poco se convertirán en bultos imaginarios que no te dejaran nunca emprender vuelo hacia la última interpretación de esta vida. Sigue mi consejo, no hagas las mismas huevadas.
Ahora solo y sin compromisos tengo que buscarme el sexo, así como el pan de cada día, con esfuerzo y con sacrificio. Muchas veces la inversión de dinero y de palabreo solo basta para besos respetuosos y caricias ligeras sin dejar posibilidad de concretar el acto en una sola noche. Muchas veces no alcanza ni para eso y solo tienes que pensar en pasarla bien ingiriendo algún trago o fumando algo para que todo se transforme a medida que la sangre se va contaminando poco a poco. Total, todo puede pasar dentro de la noche. Pero algunas veces se folla y esas veces le dan mucho sentido a la vida. Esas noches citadinas en las que no hay naturaleza ni siquiera en la manera de aparearse, donde la convicción en un momento parece ser capaz de cambiarlo todo a tu favor; se logra follar y se hace de forma alocada. Se estruja a la hembra contra alguna superficie plana ya sea horizontal o verticalmente, en un baño, en un carro, en una casa ajena, en un techo, en una calle, en un cuarto de hotel o donde se pueda dar. Se le agarra bruscamente porque la situación lo amerita y se siente como poco a poco a medida que piensas en lo que estás haciendo “vale la pena estar vivo”. Vale la pena estar dentro de alguien que hace unas horas ni siquiera habías oído su nombre y que ahora está que gime y se entrega para que gastes toda tu fuerza y tu imaginación en ella. Lo malo de esta sensación es que es efímera y la realidad es más fuerte que lo onírico así que prontamente cae el velo gris a mi ciudad y las cosas vuelven a su estado patético. Pero, ¿que importa por una noche sentirse feliz? Importa mucho más de lo que imaginas.
Ya llegue al cruce de las avenidas donde vendrá Margaret y quedan unos minutos para mirar a las personas. Mantengo interés en los demás seres humanos aunque también debe ser algo de morbo. Aun queda un poco de tiempo y yo siga pensando en que hacerle a Margaret cuando la tenga en una habitación de hotel. Sonó el cel. ¿Qué paso?, no me digas, ¿y porque no me avisaste? yo ya estoy aquí, te pasas… ¿y ahora que voy a hacer? Bueno, ya, chau concha tu madre. La hija de puta de Margaret me había plantado de la más miserable de las maneras.
Me había hecho creer que me dejaría poseerla si salíamos antes a ver una película y comer unos helados. Me había hecho fantasear con ella y sugerirle ropa adecuada para excitar más mi lujuria y había permitido mi osadía pero ahora me ha traicionado. Encima ya había antes salido con ella y había hecho gasto de tiempo y dinero pensando que era todo una inversión inteligente que brindaría prontamente su húmedo fruto. Bueno, bueno. Como es una amiga tendré que perdonar a la muy mierda.
Me sumerjo en una caminata relajada por la avenida que era lugar de encuentro para la cita cancelada. Un cigarrillo, después de todo, que mierda importa que ella no venga si yo puedo hacer mi noche. Yo puedo fingir un rato que soy apasionado, que vivo con fortaleza y lucho por lo que quiero. Todo eso poniendo de pretexto a una mujer. Un polvo. Enamorarme instantáneamente de la primera posibilidad hasta lograr convencerla de irse conmigo a la cama. O sino llamar. Llamar de mi celular a la gente que vivía dentro de él. ¿Dónde estás?...
La calle y el teléfono no se llevan bien esa noche y a medida que esquivo el ganado metálico y las criaturas que transportan en sus cuerpos botahumo, se me van escabullendo las personas que llamo. Nadie está disponible y estoy cambiado y perfumado con un par de billetes grandes en mi bolsillo y cinco lucas en la media. Nadie quiere saber de mí ni de lo que me vaya a pasar durante la noche. Si le doy la inversa al sentimiento de rechazo lograré obtener la sensación de libertad que solo tienen los hombres de la cárcel y los que ya han muerto para sus hijos. Libertad de hacer lo que quiera y de poder morir en el transcurso de mi día. Era totalmente personal mi tiempo y ni un hijo o una madre o una esposa esperaban por mí. Mi mascota se quedaría con mi hermana y ella vendría a recogerla y la alimentaria. Puedo hacer lo que quiera.
Tengo sed y una mujer madura que vende remordimiento con sus productos en la calle es la opción que elijo para comenzar a gastar dinero. Una botella de cola inglesa mientras llego a los lugares que frecuentan las personas solteras y fiesteras. Una mirada a las chicas de la puerta y alguna se me antoja desnuda acariciandome con su lengua. Una visión de todas las luces inquietando mis sentidos atraviesa por la hora exacta de mí caminar. Era gente bailando y sonriendo entre sí. Mucha bulla y humo de cigarro. Estaban algunas bailando entre ellas, tratando de llamar la atención con sus pantalones ajustados y sus negativas a los que se acercaban. Inalcanzables dentro de la misma sala, sin ninguna barrera o impedimento para poder tocarlas o hablarles. Simplemente no querían conocer a nadie. Lo único a lo que habían venido era a que las vean bailar. Que se vayan a la mierda.
Doy vueltas por el lugar con un vaso de limonada frozen ya que es mejor no tomar nada de alcohol hasta que tenga la atención de mi presa. Pero ninguna de las chicas que cruzaron miradas conmigo está disponible. Ninguna de estas mujeres se ha dado cuenta que estoy compitiendo con los otros hombres del lugar por una de ellas. Mejor me voy porque aquí presiento que no conseguiré nada.
-Hola Gonzalo. ¿Cómo estás? ¿Ya te vas? Déjame presentarte a Luz y a Rosa.
Era mi amigo Chiapas que venía con dos chicas él solo. Venía cuando yo me estaba yendo. ¿Por qué te ibas? Me dijo Rosa, que era la que elegí para conversar en la mesa. No era la más atractiva pero con Luz no puedo tener oportunidad. Es muy linda para mí. Mierda, ¿por qué me siento menos? Bueno eso es algo que arreglaré en otro momento ahora debo susurrarle a Rosa cosas convincentes mientras toma su cerveza para poderla ver con las piernas abiertas y su vestido levantado sobre cualquier cama de hotel. ¿Qué estas pensando? Nada Rosa. ¿A qué te dedicas? Risas y bailes, conversaciones triviales y cerveza entre humo de cigarro. De pronto a Chiapas se le ocurrió la maldita idea de sacar a bailar a Rosa mientras yo fui al baño. Al regresar la mesa estaba con una sola persona y sostenía vasos y un par de jarras de un líquido amarillo espumoso que esclaviza muchas personas trabajadoras. Mire a la pista de baile y el hijo de puta de Chiapas estaba bailando con Rosa mientras ambos reían. Camine hacia mi sitio pero ya que él me había quitado a mi chica yo le quitare a la suya. Me senté en el sitio de Chiapas al costado de Luz y no tuve miedo. Amenamente empecé con los datos de filiación y luego fui imprudente y travieso en la conversación. Ella reía y las luces hacían que la escarcha que se había puesto en su maquillaje libere brillos espectaculares que armonizaban con su sonrisa y me llevaban a un lugar mejor. Tuve una erección pero podía disimularla porque estaba sentado. Vamos a bailar, me dijo. Puta madre se va a dar cuenta que la traigo dura. Baile torpemente como suelo hacerlo siempre ya que esa no es una cualidad que se me pueda señalar y ella hacia bien lo suyo. De pronto se dio vuelta y decidió bailar pegándome su culo, lo siento de inmediato y tuve miedo pero me lo trague con saliva. Vi su rostro sorprendido pero no tuvo una actitud de enojo. La música sonó mucho más fuerte a medida que ella continuaba sobándose contra mí, la vida se puso linda cuando me acerque a ella más y más, calcándole mi miembro en su pantalón, olí su pelo ondeado y cogí su cintura, no había nadie que la estuviera pasando mejor que yo, no había nadie que no sea reemplazable. Chiapas me miraba y podía ver en sus ojos como me estaba maldiciendo. Le sonreí.
Termino la canción y volvimos a la mesa, Seguimos conversando y yo seguí mirándola a los ojos. Ya había pasado algo, ya estaba acordado que iba a acostarse conmigo, era algo tácito que ambos sabíamos. La noche continua con algunas cervezas y bailecitos más que me dieron más confianza con ella, nunca deje de tenerla de la cintura y ella no saco mi mano ni una sola vez. Ya estaba hecho.
Paso casi dos horas desde que conocí a Luz y Rosa, Chiapas que ya resignado había hecho beber a Rosa suficiente cerveza como para causarle 3 viajes al baño, dijo que nos vayamos a su casa a seguirla. El vivía en mi vecindario y había traído su carro, no podía ser mejor. En su casa solo vivían él y su papa y había dos cuartos que estaban libres pertenecientes a sus hermanos que ya habían emigrado. Vámonos Chiapas.
Por la carretera en la vía expresa a mucha velocidad, la noche me regalaba belleza en su cielo de astros inalcanzables y en la sensación de riesgo que te da el saber que quien conduce ha tomado varias cervezas, mirándola a los ojos la bese sumergiendo mi lengua en su boca, Sing it back de Moloko, su boca y mis manos traviesas me conectaron con el Tao, las fuerzas indomables de la vida y la muerte no tuvieron ningún inconveniente en mostrarme la calidad de lo que me habían dado, la apatía desapareció y todo tuvo sentido para mí, yo estaba aquí para penetrarte Luz, yo había nacido para esto y tenía que morir pronto para que el tiempo y su nieve invisible no enfríen mi esperanza.
En casa de Chiapas todo ocurrió rápido y sin consenso, subí inmediatamente por las escaleras y cerré la puerta suavemente mirando la madera de la que estaba hecha, las marcas de polillas y sus larvas silenciosas que crecían dentro de ella. Volteé y me miraba sentada al filo de la cama, me acerque y ella temblaba, olía a perfume y su boca estaba libre de aliento a licor; ella no tomo ni una gota en toda la noche, nunca toma me dijo. La toque toda mientras la besaba, le alze la falda y descubrí el rojo de sus interiores, que piernas tan bellas y suaves, que nalgas y que rostro el que me regalaba. Mi lengua fue un tren loco que iba sin rumbo fijo abriéndose paso en cada rincón de su cuerpoe, ella se estremecía y se excitaba de la manera más divina que puedan imaginar, me alentaba a seguir descubriendo las coordenadas exactas de su locura y la noche me guiaba a encontrar la luna llena que se escondía dentro de ella. Busca alguien y hazle el amor ahora.
Bajé su trusa y puse mi mano en su sexo húmedo mientras mi vida entera paso por mis ojos, Recorrí su vello púbico y me desnude para ella, estaba listo para poseerla y ella para recibirme. Al unisonó, mientras nuestras bocas se juntaban nuestros sexos se unían y escalaban el Monte de Venus, las respiraciones se sincronizaban y ella hundía sus uñas en mi espalda lo que me hacía ser más violento en mis envestidas, los gemidos se volvieron nítidos y mi nombre fue pronunciado dulcemente, estábamos cerca de explotar y ella decidió cambiar de posición, ahora quería llevar el control y se puso encima de mí, se movía como bailando, presenciaba a un ser ido, actuando instintivamente, aprovechando cada centímetro mío para sacarle el placer que ella ansiosamente necesitaba, veía a una mujer ser más mujer que nunca y no tenía piedad conmigo en su búsqueda personal. Si Luz, sigue, unas palmadas en sus nalgas para que lo haga más fuerte, para forzarla a una mayor exigencia, un mayor gasto de energía, Sigue Luz, más fuerte...Tú puedes. Ella ya no era una mujer sino un demonio vicioso que no podía detenerse sin obtener el orgasmo que con sudor se había ganado, ya casi.
La explosión en mi fue una sacudida fuerte en mi espina y para ella coincidentemente la llegada a la meta anhelada, plumas de todos los colores poblaron mi cabeza y se fue acercando un ángel inmenso para darme su amistad con un apretón de manos, me llevo por la ciudad de noche y vi como el gris característico se había esfumado, vi como dormían las pistas y unos pocos autos competían entre sí para no ser alcanzados por el alba, los edificios y las casas estaban tranquilas y protegían con calor de madre a los que las moraban, en el fondo una línea de luz anaranjada daba la bienvenida a un nuevo día que ya había nacido pero que recién iba a ser visto por todos nosotros. El ángel me dijo que teníamos que regresar, la vida es como tú la quieras mirar Gonzalo...¿Gonzalo? ¡Gonzalo¡… Buenos días Luz.

lunes, 29 de marzo de 2010

Ayrton Senna

Era uno de esos sábados de verano en los que la mayoría de tipos de su edad se alistan rápido y tomaban la Coaster marrón “todo Lurín” o su propia movilidad y se desplazaban a las discos de Asia, kilómetro 98 de la panamericana Sur, otros sin tanto que gastar en los bolsillos no contagiados con las modas veraniegas se quedaban por los bares de Miraflores: música en vivo, cerveza con agua, una que otra vampiresa… Guillermo estaba tendido en su cama, con el cigarro en la mano y cúmulos de pensamientos apretándole la cabeza; en ese momento sonaban los Rolling en la computadora que utilizaba como: DVD, TV, radio, mp3, maquina de escribir y todo lo que era capaz de adaptarle. Se preguntaba porque es que no quería salir esos días, porque no se ponía la camisa negra y los jeans de siempre y se movía a dar un par de vueltas a ver que encontraba por el barrio. Sin querer recordó lo pasado dos semanas atrás. Un amigo le había invitado yerba y sin saber “porque”, en el ocaso del delirio, cuando te quedas callado y pareces recordar a la chica y sus ojos, al padre sin fortuna o a la madre que partió; el había dicho una frase que resumia esos días de verano, esos años de su vida: "Hay veces que caer es una forma de sentirse libre". Su amigo lo había quedado mirando con preocupación y con cierta tristeza, como se ve a una mascota que cae enferma y se sabe que no se recuperará. Guillermo al darse cuenta de esa mirada quiso parecer normal y ocultar su exabrupto; "...pero no me creas suicida, solo es…es una expresión", su risa de medio lado…Sin darse cuenta ya no eran los Rolling en la compu, era Panda -el grupito EMO mejicano, pensó...¿Y si me volví EMO? ¡Putamadre! Se dijo en su interior
Por un instante de verdad que se preocupo pero al rato se comenzó a reír, como los locos cuando nos ven por la calle apurados por llegar a nuestro trabajo para que nuestro jefe no se enoje. Ellos ya tuvieron eso y simplemente decidieron NO MORE.
En ese momento recordó sin saber como ni porque que era cumpleaños de Senna y si no hubiera muerto como lo hizo se estarían celebrando sus 50 años. Nunca quedó muy claro como fue que sucedió, si el McLaren falló o fue el destino inevitable que tenemos que afrontar, se especuló mucho sobre las horas antes de que el accidente sucediera. Se dice que se levantó muy temprano, como asustado y le habría dicho a su esposa que tenía miedo y que ese día preferiría no correr. Para Guillermo, su esposa lo habría tomado del brazo y tiernamente le habría dicho “no vayas amor” pero Senna se habría soltado con rudeza y la habría mirado con enojo pues nadie debía interponerse al llamado de la muerte, a ese llamado como el canto de las sirenas a Ulises, seductor e irresistible. Así quería pensar que fue la historia, que Senna sabía que ese día moriría pero que también sabía que no podía renunciar, mejor dicho, que no podía elegir.
Con Panda y Senna en la cabeza decidió salir. Se tumbó al suelo a hacer unas cuantas planchas, nunca se sabe cuando hay que estar listo para pelear o para follar, la ducha y el cambio de ropa que tomaron 15 minutos, no pormenores. Ya en la calle prendió el último de su cajetilla, el “guachi” le saludo atentamente como siempre lo hacía, por el parque todo estaba en silencio, un par de mucamas besando a sus “gavilanes” frenéticamente preparándose para una buena follada en un hostal barato, de los que Guillermo también frecuentaba. Llegando a la Av. Molinar doblo a la derecha rumbo al paradero, ya había avanzado 15 metros cuando vio una sombra que caminaba en dirección contraria, era ella.
Hace dos semanas que lo había dejado, una vez más, pensó. Esta vez fue porque necesitaba ordenar su vida pero para él la causa era lo de menos, le había hecho lo mismo unas 7 veces y en todas el motivo parecía interesarle, él le pedía (porque nunca pudo exigirle nada) que le diera un porque, como si teniendo un porque haría que le doliera menos. Tenía que justificarse a si mismo y ante sus amigos que una ves más se burlaron de él, una ves más había un porque y el solo (usando ambos significados de solo), tenía que entender.
Pasaron uno a lado del otro, Guillermo no dijo nada, eso se había propuesto, pasaría a lado de ella como pasa a lado de tantas personas a quienes ignora, a quienes no le interesa conocer. Cuando estuvo un paso más lejos sintió un apretón en el brazo que lo detuvo y por unos segundos detuvo también su ira y escucho esas palabras que no estaba seguro si quería escuchar: “quiero hablar contigo”. La conocía cerca de 7 años y sabía muy bien lo que ese tono en su voz significaba; le tomó terminar de escuchar la última vocal para saber que ella estaba arrepentida, que quería darle un abrazo (no un beso, pues se besa a quien se quiere), que le quería encima haciéndole el amor…pero cuando las sirenas cantan no hay como evitarlas ni mucho menos callarlas…se soltó el brazo con rudeza, la miro con odio y asco, con en mismo odio que había sentido para si mismo cada vez que eso pasaba. –¡Vete a la Mierda!, le dijo y camino de frente sin mirar atrás. Mientras llegaba al cruce con Pardo iba tarareando el coro de “una cita en el quirófano”, sentía el cuerpo ligero como si fuera a 300km/h de frente a una curva cerrada, sintiéndose totalmente adormecido, con una sonrisa que más parecía una mueca.
Ese día perdió su celular, le robaron la billetera y cuando despertó estaba tirado sin polo en el urinario de un bar de Miraflores con la ceja partida y un par de dientes fuera de lugar que casi se traga al despertar. Pero estoy vivo, pensó, con la risa de medio lado-¡Senna, hijo de puta! dijo en voz baja al mismo tiempo que guardaba sus dientes en el bolsillo. Siempre sonriendo.


PD: La siguiente es una historia de un amigo de Gonzalo Gozza

sábado, 27 de marzo de 2010

Dos más

LUNES
El espacio blanco está limpio.
Mi escritorio ya no tiene basura en los cajones
Las sillas han sido bien distribuidas y el piso brilla.
Los gritos en el exterior no cambian,
Las conversaciones lejanas se van acercando, son soliloquios
el caminar incesante de gente extraña que me observa al pasar,
El andar de maquinas de limpieza y de pasos interrumpidos
En todas las direcciones incomodidad.


MOLOTOV
Dentro de poco me pesará no haberme muerto en el camino,
encapricharme con la noche,
y el dibujo malévolo de una posibilidad.
Tengo ceguera desde que mire el sol
Y nunca he vuelto a recuperarme.
Pasará lo que con mis ancestros,
Pasara sin trascendencia estrellas y caracolas.
Hubiera hecho esa cuota a la justicia que siempre pierde,
Hubiese hecho que el fuego purifique tanta hediondez,
los pedazos de un buen número de personas.
Al desenlace final de una vez
seguir tomando o seguir cuidando a quien queremos.
La misma justicia miserable
Es la que reina entre los muertos,
Váyanse a la mierda todos de una vez.

EL NOICO

En cada ocasión que hablo con él
Pierde la calma, no sabe opinar.
Sin sentir que tiene que defenderse
No recuerda cosas frescas.
Una vez en el laberinto de su cabeza
La vida para él no tiene pies ni final
Se molesta de la nada
Y la nada huye de él

REALITY

Los gritos se hacen más fuertes y a la gente menos le importa,
Las acciones más llamativas apenas recolectan sonrisas
Y la medida más efectiva para todo el fastidio
Es sacar una jeringa.
Duérmete niña,
Tú no estás aquí
Metete dentro de ti misma y recupérate de donde te hayas caído.
Ya no soportamos tu enojo
Mientras desayunamos un tamal.
Ninguna crisis tiene que interrumpir la linda mañana
en nuestra clínica privada.
Las lagrimas que caen de tus ojos
no son fuente de sinceridad.
No creo que tus gritos y alucinaciones
Sean dignos de atención.
Mejor amarrarte a la cama y ponerte la televisión
Así se porta la gente común
Asi podremos conversar.

VIERNES 12/02

Mamá no toques mi droga
¿Por qué te enteras que soy el que la lleva?
El dinero me preocupa
Y a veces no hay de donde llueva.
Para mí no es un problema
Mientras conmigo no sea
¿Querías saber si yo dependo?
Si tengo la fea costumbre de perder dinero
Más bien lo gano envenenando y distribuyendo.
He perdido por la intromisión
Pero no puedo hacer nada en tu contra,
No puedo rebajarme a la escoria.
Mamá no es por mucho,
Solo hasta que algo mejor aparezca,
Solo hasta que seas abuela,
Así que no entristezcas
No creas que todo es por las huevas.

Omnilife

Otro día más sin ti. Al parecer en medio del partido de Alianza y Estudiantes por la Libertadores todo iba a cambiar, al menos eso nos hacía pensar Dios metiéndose en los chimpunes de Aguirre. Durante la cancha salada y los vasos de cerveza con mi amigo de muchos años añoraba una vida diferente; verte cerca de mí en una nueva existencia, sin deudas ni tiempo que devore mi juventud tan ferozmente como ladillas de la puta más sucia de todo Las Vegas. Verte conmigo en un lugar diferente a esa mesa de restaurante en que las cosas se detuvieron a medida que pasaron los goles de Alianza, y sentimos esa grasosa esperanza que es la cosa inversa que siento frente al mar de mi ciudad.
Sonó mi móvil y una llamada de un extraño me alerto, requerían mis servicios profesionales y mi presencia para un proceso de selección: “Sala de Convenciones del Hotel San Isidro In, altura de Salaverry con Pesset. Sea puntual y venga vestido de manera formal”. Al parecer mi suerte estuvo contagiada por la de los intimos; Alianza 4 Estudiantes 1. Aparentemente todos los que estuvimos viendo ese partido íbamos a ser contagiados con una tajada de fortuna. Tal vez vuelvas y vuelvas por mí.
Ya en cama un par de horas después de haberme despedido de mi querido amigo a unas pocas calles de aquel restaurante, muy relajado por la cerveza que recorría mis venas, suficiente para sentirme distinto pero no como para sentirme ebrio, pensaba en lo que hasta ese momento había logrado, en todo lo que había perdido y todo lo que me quedaba enfrentar. Comparándome con otros contemporáneos míos las cosas iban similar con unos y desfavorables con otros. Al final de nuestras carreras universitarias algunos mantuvieron en sus cajones cefálicos sus conocimientos profesionales y decidieron distintas maneras de hacer dinero en trabajos u ocupaciones que están lejos de lo que esperábamos cuando ingresamos a nuestras casas de estudio, cuando estábamos entre textos de RV y RM, con granos en las caras y con la arrechura propia de esos años. Otros sucumbieron al paso del tiempo por la muerte, que en dos casos puntuales se presentó personalmente y en otros lo hacía mandando a sus chacales para que guie a mis compañeros durante unos años más en este mundo que según los canales de cable le quedaba solo un par más para terminar con la existencia de la vida hasta ahora conocida.Otros tenían éxito aparente, hicieron toda la escuela con sus notas encima de quince y con los cabellos bien peinados para que nadie diga que sus madres no se preocupaban, siguieron con el enamorado o enamorada de la facultad hasta que tuvieron una oportunidad de cambiarlos por otro que mejore su nivel de aceptación social y se unieron con un exitoso adinerado o una jovencita de apellido. Y claro estaban los que se fueron a los Estados Unidos en donde felices de la vida se quedaron friendo hamburguesas o trabajando en construcción porque les alcanzaba para su ropa de marca y su carro del año, con su gringa o su gringo que en las fotos se ve como la envidia de sus cercanos. You know what i mean.
Pero incluso a los que les iba bien en sus vidas les faltaba algo. El cielo era la tapa que les cubría la imaginación con un límite tan patético que solo encontraban goce en despilfarrar sus sueldos generosos en cosas que ellos creían que podrían materializar un poco de felicidad para poder tocar con sus manos, sentirla suave y delicada, como cuando yo estaba en las piernas de la abuela y podía ver dentro de esos ojos demarcados por tantas arrugas o en sus cabellos con canas, que nada en este mundo podría dañarme ya que la madre de mi madre también me cuidaba. Pero nada de eso sentían y les costó la experiencia para darse cuenta que en las cosas no hay nada así, son solo cosas y siempre lo serán. El amor huye del frío y de lo inerte así como los ladrones más fieros lo hacen de la policía corrupta de toda América.

Con estos pensamientos y la grasosa esperanza que me hacía brillar la nariz, sucumbí ante el sueño y me deje llevar muy lejos de mi cama. En un momento en que mi mascota muerta aun vivía, un pastor belga que quería mucho y que fue atropellado por un hijo de puta que ni siquiera se detuvo a ver que había pisado, a una casa en la que ya no estaba, muy cerca del mar y de la arena en que aprendí a caminar ante los ojos de mi padre y en los brazos calientes tuyos donde fui tan feliz por muchos momentos, al costado de tu cuerpo desnudo, echado muy cerca de tus labios y de poder cuidar de que nadie te haga dejar de sentir la mejor mujer del mundo. Cuando aún podía oler tu cabello y acariciar tu cintura un ruido como de abejorro se hizo sentir y descubrió la realidad toscamente; mi perro seguía muerto enterrado en mi jardín, mi casa cerca de la playa ya no era de mis padres y nunca volvería a serlo y tú ya no estabas conmigo. El abejorro era mi celular que había tenido la alarma activada para que no me quede dormido. La vida sabía a saliva de cerveza con ganas de orinar.
En la ducha de mi casa recordé un dato importante que no pregunté a la persona con la que hable sobre la entrevista. Quiero que la recalquen para que no les pase lo mismo que a mí: ¿De qué empresa me estas llamando? Mierda. Había mandado decenas de hojas de vida por internet y no recordaba haber mandado alguna a un hotel, quizá el hotel requiera hacer selección de personal y por eso me han solicitado a mi profesionalmente, un bachiller de psicología de la Universidad Mayor de San Marcos, a mucha honra. Ya me enteraré.
Después de arreglar mi cama y de ducharme saque mi camisa y mi pantalón de vestir. Estamos en Febrero y el sol amenaza con hacerme sudar aunque solo camine unos metros, será mejor que me ponga un bbd ya que detesto como se ven las huellas del sudor en la espalda de una camisa. Bajé y lustre mis zapatos con mucho cuidado de manchar mis mangas. No tome desayuno pues a lo mejor me daban ganas de cagar en plena entrevista, ya era la hora de salir para poder llegar a tiempo. Tendría que tomar dos carros ya que ninguno me deja en la altura de Salaverry donde estaba ese hotel, todo sea por un futuro promisorio. En mi cuadra me cruce con una linda chica que siempre me atrajo físicamente pero solo había podido lograr su amistad y una de muy poca monta; aquellas que solo alcanzan para conversaciones cortas y triviales así como para saludar de lejos cuando van en direcciones opuestas. De todas maneras me tome el atrevimiento de voltear para verle el culo y estimular así mi motricidad.
En el primero de los carros que tuve que tomar estuve parado ya que no había asiento y estaba rodeado de gente de condición humilde que llevaba bolsas y paquetes igual de sucios que ellos. Me debí haber visto muy paranoico al tener tanto cuidado de que nadie me roce ni con sus paquetes ni con sus cuerpos. Al llegar a Salaverry baje tan limpio y seco como había subido, caminé un poco y tome una combi que por cincuenta céntimos me llevaría exactamente a la altura que requería llegar. Lo hizo en muy corto tiempo y a menos de una cuadra, gracias a la indicación de un jardinero, estaba en mi destino, Hotel San Isidro In.
Entre y en la recepción una muchacha que hablaba por teléfono, sin colgar, me dijo ¿Sí? En mi mente pensé, primero se saluda cojuda, “buenos días, tengo una cita con el señor G”, a lo que recibí como respuesta un tome asiento por favor, gracias dije, y caminé unos pocos pasos hacia un living, similar a cualquier living en que los hoteles hacen esperar a los visitantes y donde los huéspedes leen sus periódicos mientras disfrutan de un cigarrillo. “Buenos días” dije y en mi mente algo me hizo dudar. La sala tenía aproximadamente unas 10 mujeres, yo era el único hombre. En general siempre hay más mujeres que hombres en mi carrera así que había posibilidad de que todo sea un hecho completamente normal pero algo en mí me hacía sentir que no, como si tuviera el estúpido sentido arácnido del aún más estúpido Peter Parker.
Bueno ya lo descubriré en unos pocos segundos pues es ya la hora de la entrevista y como el sujeto de la noche anterior me dijo que sea puntual era algo que yo podía esperar de ellos pero no. Transcurrieron como veinte minutos antes de que nos llamaran y durante ese tiempo llegaron dos chicas más. Observaba a mi alrededor como las que compartían un sofá conversaban entretenidas, con la complicidad que tan fácilmente se dan las mujeres aunque recién se conozcan, y la única que estaba sola en un sofá miraba su celular y parecía que al hacer esto entraba en una especie de privacidad que nadie podía quitarle. Yo estaba sentado al costado de una que la verdad no me interesaba en lo absoluto conocer así que permanecí totalmente callado. Al fin nos llamaron y nos dieron la indicación de que pasemos al tercer piso por la escalera pues allí nos esperaban. Me quise demorar un poco para ir atrás y poder mirar los culos de cada una pero ellas tuvieron la misma idea puesto que al final yo iba encabezando la manada de gente que buscaba su oportunidad a través de esas escaleras de mayólica roja. En el tercer piso había un hombre de terno que nos esperaba en una puerta de lo que parecía un auditorio; era joven, blanco y tenía un terno claro que parecía heredado del más fresco de los muertos de ese viernes, me extendió la mano y me dijo que tome asiento, así lo hice y me posicione en el medio en primera fila. Al entrar había una mujer de unos cuarenta años o un poco menos y un hombre de treinta años regordete, increíblemente estaban escuchando Eminen en una Laptop que estaba sobre una mesa, había una pizarra acrílica y el aire acondicionado que estaba en la pared izquierda trabajaba a toda máquina pues el calor que sentía hace unos pocos segundos se transformo en frío. La mujer ubicó de forma céntrica a las chicas que habían decidió sentarse en los extremos, cuando terminó tanto ella como el hombre regordete se acercaron a cada uno de nosotros y nos dio la mano. La mujer se puso atrás nuestro y el hombre tomo la palabra en pocos segundos como el expositor principal, era un cholón claro con cara de papa que tenía un terno marrón y una camisa crema la cual usaba con los botones de la parte superior abiertos. Algunos hombres creen que esto les hace ver más atractivos pero en lo personal me parece que se ve menos elegante. El señor cholón también usaba unos anillos muy vistosos en la mayoría de los dedos lo cual le hacía parecer un ser sumamente preocupado por su aspecto, tenía esos zapatos en punta horribles, tenía la impresión de estar frente al personaje del premio mayor. Esta apariencia tan exagerada hizo que mi sentido arácnido se volviera loco alertándome de la gravedad de la situación, parecía decirme que mi oportunidad no estaba allí. El hombre hablo como cinco minutos y yo ya supe de que se trataba todo esto, en mi cabeza empecé a nombrar todas las lisuras y maldiciones que podía recordar: “Este negocio brinda remuneraciones millonarias y lo mejor de todo es que una vez que comienzas, la red crece y recibirás un cheque mensual sin hacer prácticamente nada además los productos se venden solos y solo tienes que adquirir este kit para que inicies tu fortuna. El mercadeo en red es una de las mejores alternativas en la actualidad pero lo que yo necesito es gente emprendedora, gente con deseos de superarse. En este mundo hay mucho desempleo y mucha gente que trabaja poco recibe un gran salario, en cambio quién de nosotros no conoce a personas que por mucho que se esfuercen no reciben un sueldo que les logre alcanzar para vivir dignamente. El problema es que hay una mala distribución de las riquezas y mucha gente capaz, que estudia no recibe lo que le corresponde. Nosotros les damos la oportunidad de que ustedes sean sus propios jefes y tengan el salario que ustedes quieran”
Al traducir todo esto en palabras reales significaría: cómprame mis productos, encárgate de venderlos y en el camino engatusa a más gente para que así puedas cobrar comisión por cada víctima. “Bueno eso es todo lo que les puedo ofrecer, los que están interesados les invito a que se queden con nosotros y conversen con la licenciada N para que inicien de una vez este cambio en sus ingresos, a los que no les agradezco mucho su tiempo. Buenos días”. Gordo de mierda.
Salimos el 80% de las personas que estábamos allí y me detuve un momento para pasar al baño que estaba camino a la salida. Después de orinar y lavarme las manos me vi en el espejo, con mi camisa limpia y mi corbata, un joven con esperanzas cada vez más magulladas por el tiempo y la necesidad de un abrazo; de tus abrazos. Si me vieras así vestido te sentirías orgullosa porque imaginarías que trabajo en una gran consultora o en un edificio elegante cerca a la zona bancaria. A lo mejor me querrías de nuevo y no te daría miedo decirle a tu madre que estás conmigo...pero no es así.
De regreso a casa quise caminar un poco. El trayecto de la combi que me trajo a la altura de Pesset no era mucho y ya no me importaba sudar un poco ni que la gente me vea así vestido. Caminé para tomar un microbús a mi casa donde me saque esta ropa y me puse un short con el que empecé a hacer mis ejercicios mientras imaginaba algo mejor para mi vida. Mis esperanzas aun no se acaban y me mantendré en la búsqueda de ese algo mejor que tanto añoro. Por momentos en la soledad de mi cuarto desearía dejarme caer, ser el Ícaro que no pudo con tanta belleza y morir antes de perder el recuerdo fresco de lo vivido. En mi caso, serías tu lo que nunca quisiera olvidar. En mi vida ha habido mucha belleza a pesar de todo.

lunes, 22 de febrero de 2010

Paradoja

Tengo profesion y soy un vendedor
mi telefono suena y no es una chica
ni amigos ni familia,
son compradores que me requieren.
Mi vocación se quedará en mi cuarto hasta que regrese
y saldra a mirar cuando saco el efectivo
y lo pongo debajo de mis revistas.
Arriesgo mi vida
pero no tengo nada mejor que hacer con ella
ya no tengo novia
asi que ya no me importa si el dinero viene del humo
o es fruto de una hormiga en la colonia.
Mientras pasa el tiempo veo que es más dificil
porque ser bueno es no querer poder
y ahora lo tengo a la mano.

lunes, 15 de febrero de 2010

El Sapo

Escucho a las mujeres reir,
hablar de lo gordas que se ven,
veo sus caras atentas examinandose el culo mutuamente
para asi poder decidir quien de todas es la mas bella.
Tambien las escucho opinar de aquellas que no están,
decirse viejas o gordas,
contrarrestar la envidia que navega
de ida y vuelta en sus cabezas
y cuando hablan de los hombres,
del polvo de la útima noche
o de lo humedas que se ponen
cuando ven a aquel mozo que es identico al actor
se les oye tan sinceras
y tan abiertamente admiten que les gusta que las toquen
que les bajen las bragas mañana tarde y noche,
Que les den de alma
sino da igual si les amas o les engañas.

lunes, 8 de febrero de 2010

El Prestamista

Llegue tarde pero a nadie afecta,
mi rutina es tan pasiva
que no se nota cuando falto.
No tengo recompensas
apárte de mis clientes aliviados;
y no me gustaria que ellos me recordasen
como un hombre sin trabajo.
Ya casi pasa el año
y aun no aprendo mucho
sin embargo ya conozco muchas caras de lo extraño,
muchas formas de llanto
y la soledad que empuja hacia donde pocos han llegado.
Preparé mejor la fórmula de interrogar
y se cuando callar para que haya espacio
y quepan los recuerdos,
gracias Dr. gracias por todo,
es la mejor caricia para seguir vistiendo mi traje
Y usando mi camisa.



dedicado a Jessica